Escríbele y llama a quien quieras. Alex lee contigo lo que se dijo y te recuerda lo que prometiste. Y si tu empresa usa Spequio, tu trabajo llega al mismo lugar.
Gratis para cada persona. Tu equipo nunca paga.
¿Tienes una empresa? Esto es lo que Spequio hace por ella →Escribe, llama y deja que Alex se acuerde.
Todo en un lugar
Amigos, familia y compañeros, por su @usuario o su celular. Para escribirte, primero aceptas su solicitud. Responde, reacciona, reenvía y fija mensajes, manda notas de voz que se oyen una tras otra y comparte enlaces con su vista previa. Arma grupos de hasta ocho y menciona a alguien con @. Y ninguna empresa lee tus chats.
A tus contactos o marcando un número, como desde tu teléfono, y en grupo hasta ocho personas. Comparte tu pantalla, elige tu micrófono, cámara y bocina, y ve quién apagó su micrófono. Manda un enlace para que entren a la llamada o prográmala para después. Tú decides si te puede llamar cualquiera o sólo tus contactos.
Si lo dejas prendido, Alex lee tus conversaciones y te recuerda lo que prometiste, con un mensaje y con la alarma de tu calendario. Lo apagas cuando quieras, para todo o para un solo chat.
Si tu empresa usa Spequio, entras con tu celular y ya la encuentras. Tus turnos, coberturas y recibos llegan con botones, y contestas con un toque. Le escribes a tus compañeros y a tus grupos de trabajo y, si tu empresa lo deja prendido, cada llamada con tu equipo deja el resumen de lo que se acordó.
Alex te enseña lo que hizo hoy, lo que espera tu aprobación, lo que te va a recordar y lo que sabe de ti. Lo corriges o lo borras, y eliges cómo te habla.
También en tu computadora
La misma cuenta y las mismas conversaciones que en el teléfono, con Alex a un lado.
Un mensaje o una llamada te llega como aviso de tu computadora, aunque Spequio esté en otra pestaña. Al tocarlo, abre ese chat.
Fija arriba los chats que más usas, marca favoritos y etiqueta los demás —clientes, prospectos, familia— para filtrar con un toque. Son sólo tuyos, y Alex los conoce.
Las que hiciste, las que recibiste y las que se te pasaron, con su duración. Devuelves la llamada con un toque.
Una página que te comparten llega con su imagen y su título, como en WhatsApp, sin abrirla.
Seguro y en tus manos
Ninguna empresa lee tus chats personales. Alex sólo si lo dejas prendido, y lo apagas para todo o para un chat.
Lo que tiene consecuencias —compartir tus datos, avisar a alguien— te lo enseña en una tarjeta y espera a que lo apruebes.
Lo que aprendió hablando contigo está a la vista: lo corriges, le agregas o le pides que lo olvide. Nunca guarda contraseñas ni tarjetas.
Para empresas
Contesta tus llamadas, agenda, cubre turnos y prepara la nómina, con cinco asistentes que te escriben cuando algo te necesita. Y se crea desde la app, hablándole a Alex.
Para tu giro
Preguntas frecuentes
Muy pronto, en el App Store y en Google Play. En cuanto esté, los enlaces aparecen aquí mismo.
Para cada persona es gratis: Alex, tus contactos, tus chats y tus llamadas. Lo que se paga es lo de las empresas —el agente que contesta, el portal y el chat del equipo—, y eso lo paga la empresa: su equipo nunca paga.
Tú y con quien hablas. Ninguna empresa lee tus chats personales. Alex, tu asistente, los lee para recordarte cosas sólo si lo dejas prendido, y lo apagas en Configuración o en cada chat.
No. Tus chats, tus llamadas y Alex son tuyos, con trabajo o sin él. Si una empresa te da de alta, Alex te pregunta si aceptas, y su chat aparece junto a los tuyos.
Por el portal: catorce días gratis (pones tu tarjeta y no se cobra hasta el día 15). Das de alta a tu equipo y, cuando la app esté en las tiendas, cada quien entra con su celular y ya encuentra tu empresa.
Spequio para empresasMuy pronto en el App Store y en Google Play. Gratis para cada persona.