Telegram
Conectar Spequio a Telegram
Dos minutos, gratis, y sin trámites con nadie. Lo que cuesta es lo otro: que tu gente abra el bot. Por eso funciona mejor con tu equipo que con tus clientes.
Antes de empezar
Una sola cosa, y ya la tienes:
Telegram instalado en tu teléfono. Nada más. No hace falta número aparte, ni cuenta de empresa, ni verificación: un bot de Telegram no es un número, es un nombre de usuario.
Los pasos
Crea el bot
Abre Telegram y busca @BotFather — es el bot oficial con el que se crean los demás. Escríbele `/newbot`, te pide un nombre y un nombre de usuario que acabe en «bot», y te devuelve un token: una fila larga de letras y números.
Ese token es la llave del bot. Quien lo tenga puede escribir en su nombre, así que no lo pegues en un chat de grupo ni lo mandes por correo. Si se te escapó, @BotFather lo cambia con `/revoke`.
Pégalo en tu panel
En Ajustes › Número, hasta abajo, hay un apartado de Telegram. Pegas el token y le das a Conectar. Comprobamos con Telegram que sirve antes de guardarlo: si está mal, te lo decimos ahí mismo en vez de dejarlo puesto y mudo.
Reparte el enlace
Al conectarlo te enseñamos el enlace de tu bot, del estilo `t.me/tunegocio_bot`. Ése es el que se comparte:
- Con tu equipo, que es donde más rinde: en el grupo de trabajo, o de uno en uno.
- Con tus clientes, si te sirve: un código QR en el mostrador, el enlace en la firma del correo, o en tu perfil de redes.
Quien lo abra comparte su teléfono
La primera vez, el agente pide el número con un botón de un toque. No es burocracia: Telegram no nos dice quién es nadie, sólo un número de chat. Con el teléfono, quien te escribe por aquí es la misma ficha que la de quien te llamó el mes pasado — con su historial y sus citas. Sin él sería una persona nueva cada vez.
De ahí en adelante no se vuelve a preguntar.
Lo que cambia respecto a WhatsApp
| Telegram | ||
|---|---|---|
| Lo que cuesta conectarlo | Días y un trámite con Meta | Dos minutos |
| Lo que cuesta cada mensaje | 1 crédito | Nada |
| Escribir tú primero | Sólo con plantilla aprobada | Sólo a quien abrió el bot |
| Ventana de 24 horas | Sí | No |
| Cuánta gente lo tiene | Casi todos | Pocos, en México |
Las dos últimas filas son las que deciden. En WhatsApp el trámite es el precio de entrada y a cambio tus clientes ya están ahí; en Telegram entras gratis y el precio lo pagas convenciendo a la gente de que abra el bot.
Donde de verdad rinde: tu equipo
Con tus empleados la ecuación se da la vuelta, porque la adopción la controlas tú: les dices que lo instalen, no se lo pides.
Y ahí los números pesan. Un mensaje de texto a México cuesta diez créditos —más que un minuto de llamada— y por Telegram no cuesta nada. Una empresa que ofrece turnos a cuarenta personas manda cientos de mensajes al mes.
En Ajustes › Equipo eliges por dónde le habla el sistema a tu gente. Un canal para todos, para que nadie tenga que acordarse de por dónde se reportaba.
Si algo sale mal
«Ese token no tiene la forma de uno de Telegram»
Faltó parte al copiar. El token lleva dos partes separadas por dos puntos: unos números, los dos puntos, y una cadena larga. Cópialo entero.
Telegram no reconoce el token
O se copió mal, o el bot se borró desde @BotFather. Créalo otra vez y vuelve a pegarlo.
Abrí el bot y no contesta
Comprueba que compartiste el teléfono con el botón. Sin eso, el agente no sabe quién eres y no puede atenderte — es el único paso que no se puede saltar.
Quiero apagarlo
En la misma pantalla hay un botón para desconectarlo. Le avisamos a Telegram, dejan de llegar mensajes y el bot se queda tuyo: puedes volver a conectarlo cuando quieras.