Agenda y citas
Cualquier calendario te pinta lo que ya está ocupado y deja el resto en blanco. Aquí el hueco se mide y se marca, porque es la parte del día que todavía se puede vender — y es lo que el bot sale a llenar solo.
Agenda, confirma, recuerda y reacomoda solo, por teléfono o por mensaje.
Sin tarjeta. El número de teléfono va incluido.
Hoy, viernes
4 citas · 2 h 30 libres
La agenda
Cruza el horario de cada persona con lo que ya tiene, y ofrece lo que de verdad está libre.
Responde, entiende qué necesita el cliente, revisa tu disponibilidad real y agenda. Si es una urgencia o algo clínico, pasa la llamada a una persona sin intentar resolverlo.
Anticipación mínima, cuántos días adelante, de cuánto en cuánto se ofrecen los huecos y con cuánto se avisa para cancelar.
Cuando no hay lugar, apunta a quien lo quiera. En cuanto se libera un hueco se lo aparta y se lo ofrece por mensaje, de uno en uno.
Al registrar la ausencia salen las citas que quedan colgando y quién más puede atender cada una. Se reasignan o se cancelan, y al cliente se le escribe.
Antes y después de la cita
Lo que antes dependía de que alguien se acordara de llamar, sale solo.
Confirmación al agendar y recordatorios antes de la cita, por WhatsApp o SMS. A las horas que tú decidas, y nunca a quien pidió que no le escribieran.
Si pones un plazo, la que siga sin confirmar a esas horas se cancela, se le avisa al cliente ofreciéndole otro día y el hueco vuelve a estar a la venta.
Sabe que un corte se repite a las 4 semanas y una limpieza a los 6 meses. Cuando alguien se pasa de su tiempo, le escribe. Si ya tiene cita, lo deja en paz.
Quien atiende avisa cuántos minutos lleva de retraso y sólo se le escribe a quien de verdad va a esperar, con la hora a la que le toca.
Catorce días, sin tarjeta. Capturas tus servicios y tus horarios, y el siguiente hueco ya sale a llenarse solo.